Búsqueda

Me asomé a una ventana que no te anunciaba. Supuse que tus sonidos habían quedado sepultados bajo una pila de silencios. Recorrí espacios, hurgando rincones detrás de cada puerta. Inhalé fuerte a cada paso implorando por tu fragancia; pero eras improbable y estabas ausente.

Salí a la ciudad y me abalancé a tus calles sin preguntar tu nombre, para encontrarte por descuido (no quería que nadie te inventara por mí). Pero solo otros pasos extraños eran nuestra compañía; de mí y de tu ausencia; de mí y de esta quimera en que te habías convertido.

Volví tarde, entrada la noche, y me desplomé en el sillón sin siquiera sacarme el abrigo.

Creo que no fue el reflejo en la ventana ni el chasquido que escuché en la habitación contigua. Tampoco aquel olor ni aquello que aguarda escondido en la contracara de alguna puerta. Solo el peso en mi pecho y el calor en mis hombros fueron prueba de ese abrazo. No hubo testigos, ni siquiera mis ojos al abrirlos.

Quiero pensar que tal vez, vos también me andabas buscando.

«Si todo vuelve cuando más lo precisas, nos veremos otra vez»
Nos Veremos Otra Vez – Serú Girán (Serú Girán 92, 1992)