Alice In Chains – Jar Of Flies (1994)

Me llamó la atención la tapa desde el primer momento que la vi. Un chico observando un frasco lleno de moscas. Cuando el guitarrista de Alice In Chains, Jerry Cantrell cursaba tercer grado de primaria presenció un experimento escolar en el que se estudiaban dos frascos con estos insectos. A los primeros se los sobrealimentaba mientras que a los del otro se les daba un mínimo de comida. Las moscas del primer frasco se reprodujeron en gran escala hasta morir por sobrepoblación en poco tiempo. Las segundas vivieron durante todo el transcurso del año escolar. Este experimento quedó grabado en Cantrell y al mundo le regaló el titulo de este increíble disco, “Jar Of Fies” (Frasco de moscas).

1
Rotten Apple
6:58
2
Nutshell
4:19
3
I Stay Away
4:14
4
No Excuses
4:15
5
Whale and Wasp
2:37
6
Don’t Follow
4:22
7
Swing On This
4:05


Tras la gira de su segundo disco, Alice In Chains retornó a Seattle para encontrarse sin lugar donde vivir. El atraso en el pago del alquiler los había dejado en la calle, razón por la cual terminaron mudándose al London Bridge Studio, el mismo en el cual un año atrás Blind Melon grababa su disco debut. En dicho contexto, atribulados y angustiados por su situación, se gestó en una semana (del 7 al 14 de Septiembre de 1993) la placa menos estridente y a la vez más visceral de Alice In Chains. Conformado por tan solo siete canciones, este EP redefinió el sonido de la banda y quedó como testigo de dos grandes verdades: Alice In Chains podía cubrir un amplio espectro de interpretaciones musicales con una ductilidad remarcable. Y Layne Staley tenía mucho que ofrecer como intérprete y compositor, su voz encerraba el canto de ángeles y demonios en una batalla constante.

El disco comienza con “Rotten Apple” (Manzana podrida) y va armando la melodía de a capas, comenzando con el bajo de Mike Inez quien se suma a la banda tras la partida de Mike Starr y luego de haber tocado con Ozzy Osbourne en los últimos cuatro años. La canción explora la sensación ante verdades reveladas. La manzana podrida ante la visión del pecado original y de aquello sobre lo que marca una ruptura. La melodía nos transporta y nos envuelve con la suave voz de Staley en un viaje de letargo que se repetirá a lo largo del disco. “Nutshell” (Cascara de nuez) es un viaje introspectivo, en el cual el uno frente al mundo se presenta como una batalla librada bajo las geniales líneas que funcionan como declaración de principios de Staley al enunciar que “If I can’t be my own, I’d feel better dead” (Si no puedo ser yo mismo, me sentiría mejor muerto). Sin dudas una de las más bellas canciones de la obra. En “I Stay Away” (Me alejo) encontramos estribillos más cercanos a los trabajos anteriores de la banda: “Facelift” (Cirugía estética)y “Dirt” (Suciedad). Una melodía que juega a deformarse constantemente, solventada por los geniales riffs de Cantrell. Destaca la inclusión de violines que le dan un matiz cuasi épico, realzando los estribillos finales.
“No excuses” (Sin excusas) es sin dudas el tema más comercial del disco y miles de horas de radio no han hecho más que confirmar esto. El intro de la canción, a cargo solamente del baterista Sean Kinney, quedó grabado de manera inconfundible en todos los que hayamos escuchado esta maravillosa obra. La composición brotó de la pluma de Cantrell y la interpretación quedó registrada por éste y Staley con sus voces a dúo en perfecta armonía. Años más tarde al ser convocados al MTV Unplugged fuimos testigos de este excelente trabajo de ambos. La interpretación sobre las palabras de Cantrell son ambiguas, sin embargo algo de hermandad con otra persona mas allá de toda diferencia se manifiesta en el pasaje que anuncia “You my friend, I will defend. And if we change, well I love you anyway” (A ti amigo, yo defenderé. Y si cambiamos, bueno te amo de todas formas).
“Whale And Wasp” (Ballena y avispa) es un exquisito pasaje instrumental donde resalta la fantástica interpretación de Cantrell acompañada de excelentes arreglos de cuerdas. La canción transmite una sensación de desolación que gradualmente nos lleva a un despertar esperanzador, un cambio que se manifiesta sutil y delicadamente. Si nos ponemos muy exquisitos podemos encontrar un paralelo en los sonidos utilizados en la canción con los llamados de una ballena y la respuesta en el zumbido de una avispa. Una melodía que nos deja con ganas de escucharla por horas. “Don’t follow” (No sigas) transita la ambigüedad de una partida y un retorno. Retorno luego de haber vivido y sufrido, retorno a la persona que quizás uno fué. La melodía transmuta desde el country a un folk con tintes de góspel donde se refuerzan las palabras que Staley enuncia a cada paso. Finalmente solo queda un deseo de redención: “Take me home” (Llévame a casa). Brillante.
El final del disco queda a cargo de “Swing On This” (Balancéate en esto). Inez y Kinney arman las bases con sabor a Jazz en una canción bastante distinta al estilo de todo el disco, donde los estribillos no se hacen esperar y la potencia de Staley acompañado de la distorsión de Cantrell suben la apuesta. Canción que transita distintos paisajes sonoros.

El trabajo fue mezclado por Toby Wright en los Scream Studios del 17 al 22 de Septiembre, pero la placa no fue publicada sino hasta el 25 de Enero de 1994 luego de que fueron barajados los nombres “Seven Days” (Siete días) por el tiempo que llevo crearlo y luego “Son Of SAP” (Hijo de SAP) en alusión a otro EP de la banda de 1991. Lleva la distinción de haber sido el primer EP de la historia en debutar en el puesto número uno del chart “Billboard 200”. La crítica lo abrazó desde el primer momento y se transformó en una obra clave de aquellos años.

Jar Of Flies es distinto a cualquier disco de Alice In Chains. Si el grunge era como alguien dijo “el sonido de la angustia”, esta placa le puso letra y música a la que dicen fue la primer noble verdad citada por Buda: “La vida es sufrimiento”. Contiene todos los condimentos de aquella tendencia de música alternativa, pero a la vez transmite sensaciones disimiles. La voz de Staley cautiva en cada nota y nos llena de ese halo de misterio que siempre encerró como un secreto nunca develado. Misterio que se llevaría a quien sabe donde luego de que calcularan la fecha de su muerte en el 5 de Abril de 2002 ya que su cuerpo fue encontrado recién dos semanas más tarde en una habitación llena de drogas y una aguja aún en su brazo. Su arte nos dejó grandes composiciones e interpretaciones y entre ellas estas siete increibles canciones, que vivirán por siempre y quedarán zumbando en nuestros oídos… como moscas encerradas en un frasco.


2 pensamientos en “Alice In Chains – Jar Of Flies (1994)”

  1. and yet i fight this battle all alone
    no one to cry to ….

    Todas las letras de este EP son extremadamente sensibles, oscuras y de alguna manera son las que más profundo llegaron en mi.
    Es el albúm que más me gusta de AIC, una obra de arte en todo sentido. Acá demuestran los grandes músicos que son, con un Layne en su mejor momento y un Jerry por demás inspirado en letras y música.
    ‘Nutshell’ es un himno, Layne canta como un hombre totalmente quebrado emocionalmente, que solo encuentra desesperacion y soledad (no one to cry to…no place to call home)
    “Don’t follow” es la canción que me aniquila,y que demuestra lo gran vocalista que es Cantrell con un tono muy tranquilo al principio del tema; como contrapartida, Staley parece tener un ataque nervioso en el cambio de ritmo de esta belleza musical. Además tiene la inclusión de una harmónica que lo hace muy especial… “Scared to death no reason why…”

    Si, es cierto, este disco define musicalmente la angustia, la depresión (nunca sonó tan bien y tan hermosa), y pone a la vista los temores y sufrimientos experimentados por estos muchachos. AIC en su estado más oscuro, supo aprovechar esos momentos de miseria y deseperación para hacer el mejor disco de su carrera, aún cuando no se lo hayan propuesto.

    Demás está decir que mientras escribo estas palabras estoy tarareando todo el EP. El lunes será un día en que por mi parte escucharé Alice in Chains y Mad Season para homenajear a Layne Staley en lo que sería su cumpleaños 45.

    Como te dije por mail, esta es una de las publicaciones que más contento me puso…gracias Seba.

    Say GoodBye…Don’t Follow.

Los comentarios están cerrados.