Bob Marley & The Wailers – Uprising (1980)

Hablar de Bob Marley es hablar de un estilo de música en sí mismo. De una filosofía de vida, una religión. Una forma de vivir. Es difícil separar al músico del activista, al hombre de aquel que transmitió una palabra de lucha contra las injusticias, pensando un mundo mejor para todos. Su último trabajo es quizás el que mejor plasma sus ideales, su visión religiosa y la palabra del movimiento rastafari. “Uprising” (Levantamiento), el genial trabajo de comienzo de los ochentas.

1
Coming in from the Cold
4:30
2
Real Situation
3:08
3
Bad Card
2:50
4
We and Dem
3:14
5
Work
3:41
6
Zion Train
3:36
7
Pimper’s Paradise
3:27
8
Could You Be Loved
3:56
9
Forever Loving Jah
3:53
10
Redemption Song
3:47


A diferencia de otras vertientes musicales, en materia de reggae no se puede dejar de reconocer el trabajo de Marley. De manera simbiótica es difícil pensar al reggae sin él como máximo referente. Robert Nesta Marley había transmitido su palabra al mundo desde 1971 y su seminal “Catch a Fire” (Atrapa un fuego). Los trabajos que fue gestando en toda su carrera desarrollaron su figura política y religiosa, y su palabra de paz al mundo. Su influencia en la música es inmensa, basta nombrar a figuras de la talla de Eric Clapton, Mick Jagger y Sting solo por mencionar a algunos que reconocieron y se nutrieron de su arte.

En lo personal Marley logró capturarme desde su propuesta tanto musical como humana, como lo hizo el gigante John Lennon. Y la magia radicaba en la simpleza de su pensamiento, concreto y sin miedo a apostar por lo que él creía justo. Enseñando al mundo que todo era posible si lográbamos liberar nuestra mente y trabajar en pos del bien común. Para finales de los setentas Bob Marley había sido diagnosticado con un melanoma en la punta del dedo de su pie. Dicho cáncer se extendió y no fue tratado por la medicina convencional debido a que el restafarismo que Marley practicaba prohibía hacerlo, aceptando la suerte que Jah tenía para todos los mortales. Quizás dicha realidad obró en función de Uprising, llenándolo de canciones que transitan la visión más religiosa del artista. La crítica lo menciono como el trabajo donde el profeta y poeta se muestra de la forma más contemplativa ante el mundo que lo rodea y hasta se lo reconoció como el álbum con tintes más oscuros desde la composición de cada una de sus canciones.

La placa abre con “Coming In From The Cold” (Viniendo desde el frío) mostrando la realidad limitada del hombre frente a la vida. Pasajes como “When one door is closed, don’t you know other is open?” (Cuando una puerta se cierra, no sabes que otra se abre?) pintan el sentido esperanzador de muchas composiciones de Marley donde siempre existe una fuerza que nos invita a seguir transitando hacia delante. Por otro lado “Real situation” (Situación real) cuenta la naturaleza conquistadora del hombre donde la destrucción es la única solución. Una foto política que bien podría aplicarse a cualquier época de nuestra historia como humanidad. Así mismo “We and dem” (Nosotros y ellos) reclama que alguien deberá pagar por la sangre inocente derramada. “Bad Card” (Mala carta) cita a quienes juegan de forma incorrecta ante la vida, y casi como completando esta revolución musical “Work” (Trabajo) llama a quienes pueden revertir toda realidad y transformarla en algo mejor “We, Jah people, can make it work. Come together and make it work.” (Nosotros la gente de Jah podemos hacerlo funcionar. Vamos juntos y hagámoslo funcionar). Juntar esta canción con “Revolution” de The Beatles puede despertar sentimientos de cambio virales en cualquier amante de la buena música.

Lo que marcaba el lado B en los viejos y queridos vinilos comenzaba con “Zion Train” (Tren a Zion). Zion la tierra prometida reflejada en África, cuna de la humanidad. Y un tren como metáfora a una forma de elevación mental, un llamado a la hermandad de los hombres en la Tierra. “Don’t gain the gold and lose your soul. Wisdom is better than silver and gold” (No ganes el oro y pierdas tu alma. La sabiduría es mejor que la plata y el oro). “Pimper’s Paradise” (El paraíso de la elegancia) es la canción que me hizo buscar este disco en toda la colección de Marley. Una bella composición que habla de la banalización de la condición humana en pos de la importancia de la imagen en nuestra sociedad. Una realidad que se manifiesta cada vez mas y a la que Marley le supo sentenciar una verdad irrefutable “Every need got an ego to feed” (Cada necesidad tiene un ego que alimentar). Cerrando el disco encontramos uno de los himnos de Bob, corte de difusión de ésta obra “Could You Be Loved” (Puedes ser amado) la canción que llego al puesto número cinco en el ranking Ingles. El más alto estando Marley aún con vida. Otro pasaje lleno de mensajes de unión, “The road of life is rocky and you may stumble too. So while you point your fingers someone else is judging you” (El camino de la vida es rocoso y tu puedes tropezar también. Así que mientras señales a alguien con tus dedos alguien más te estará juzgando a ti). “Forever Loving Jah” (Por siempre amando a Jah) es la ratificación final de Marley con su amor al creador, y la forma de escapar a todos los miedos, encontrando la razón de todas las cosas.

Que este disco sea el último de Marley le confiere mayor importancia a la canción que cierra la obra. “Redemption Song” (Canción de redención) puede entenderse como la propia redención de Marley frente a su condición de mortal y la enfermedad que azotaba su cuerpo. Una liberación de su ser y el aceptar el destino que según él creía se le había sido conferido. Esta canción es para mí aquellas pocas que logran cautivar desde la simpleza compositiva y quedar marcadas a fuego en nuestra mente y nuestro corazón. Canción que comparte este privilegio con pocas otras (se me ocurre en este momento “Blackbird” de The Beatles). Bob Marley, su voz, una guitarra y esas letras que nos siguen dejando boquiabiertos y pensando en que quizás el sentido de todo está en el sentido de sus propias palabras. Aquí también están plasmadas aquellas líneas en las que pienso cada vez que escucho a Bob Marley, el resumen de su genio y figura. Palabras tomadas de un discurso del activista Marcus Garvey: “Emancipate yourselves from mental slavery. None but ourselves can free our minds.” (Emancípense de la esclavitud mental. Nadie más que nosotros podemos liberar nuestra mente)

La placa fue grabada en los míticos estudios “Tuff Gong” hogar del mismisimo Bob en Kingston, Jamaica. La banda que lo acompaña son los increibles The Wailers donde el maravilloso coro de las “I Threes” con la esposa de Bob, Rita Marley incluida, deleitaban con sus bellas voces. El arte de tapa a cargo de Neville Garrick muestra la pintura de un rastafari elevando los brazos al sol. Imagen que vestiría el fondo del escenario en la gira venidera. Fue publicada el 10 de Junio de 1980 y producida por Chris Blackwell, fundador de Island Records y gran impulsor del sonido reggae en la industria musical. La gira de presentación incluyó el último show de Marley en vivo, el 23 de Septiembre de 1980 en el Stanley Theatre de Pennsylvania. El resto del tour debería cancelarse por su grave estado de salud. Luego de una larga batalla contra el cáncer, en la mañana del 11 de Mayo de 1981 Marley dejaría este mundo. Dicen que las últimas palabras dichas a su hijo Ziggy fueron “El dinero no puede comprar la vida”. ¿Por qué creo que Marley es Marley antes de reggae? Porque encuentro en su obra una fuerza distinta, una luz que brilla y un calor que da refugio y guarida. Pero esa luz es de una estirpe combativa, de una fuerza que invita a luchar por los ideales, contra la injusticia y en pos de un mundo mejor. Alguna vez le pregunté a Pablo cual era a su criterio el disco que más le gustaba de Bob. La respuesta fue contundente: “Uprising, sin lugar a dudas”. Coincidimos una vez más. Quizás esa luz y ese calor son más fuertes de lo que pensamos.

Genio, ídolo, revolucionario, activista, hombre, o quizás alguien que siempre nos invito a formar parte de la visión que el tenia de este planeta, humilde y valiosa: “Won’t you help to sing, these songs of freedom? Cause all I ever have; redemption songs” (No me ayudarías a cantar, estas canciones de libertad? Porque es todo lo que siempre tuve; canciones de redención).

Si la música puede cambiar al mundo, Bob Marley es el más fiel de los ejemplos …


3 pensamientos en “Bob Marley & The Wailers – Uprising (1980)”

  1. Me encantó este post. Quizás porque me demostró que no sabía *nada* de Bob; sí, conozco muchos de sus hits, reconozco un tema cuando lo escucho, pero hasta ahí. Se que es un ícono, y el impulsor de toda una cultura que va mas allá de lo musical, pero nunca me interesé por conocer de que iba. Tampoco sabía las causas de su muerte, y me avergüenza reconocer que si me hubieran forzado a dar una respuesta en un concurso de preguntas y respuestas, seguramente hubiera optado por decir “sobredosis” 🙁
    En fin, aprendí un montón, y me dieron ganas de aprender más sobre Marley. Gracias!

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