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Formas

La humedad era agobiante. Manuel llegó con lo justo, subió al micro y aguardó escapar de ésa ciudad en llamas. En el asiento de adelante a un costado, una mujer de mediana edad luchaba por sacar una radiografía de un sobre. El ángulo le permitió ser un voyeur de aquel hecho; sintiendo que violaba un espacio íntimo. Se preguntó qué buscaría ella en ese acetato oscuro con manchas quemadas por rayos X; en esas figuras de un mapa óseo gastado por los años. Espió sin poder reconocer acaso de que parte del cuerpo se trataba. ¿Cómo podría ser posible entender algo, entre tanta ausencia de forma? La mujer miraba en silencio sin parpadear siquiera. Él Imaginó que quizás fuera doctora o enfermera. O tal vez, creyó, solo ocultaba con una completa atención, una incertidumbre absoluta.

Al llegar a destino esperó deliberadamente que se bajara antes que él, buscando una señal; algo que delatara un problema de postura o una dolencia. Sin embargo, ella tomó sus cosas y bajó sin contratiempos. Manuel sintió vergüenza de sí mismo.

Una vez en la calle, la vio arrojar el sobre a un cesto de basura para luego perderse entre la gente. Quedó sorprendido por el hecho. Se preguntó si ocultaría algo acaso o habría preferido desechar aquel documento, para olvidar lo que revelaba; o porque no importaba ni siquiera la molestia de cargarlo consigo. Anheló irracionalmente y con todas sus fuerzas, saber qué escondía aquella mujer de la que solo conocía (apenas) sus huesos.

Una bocina lo sacó de sus cavilaciones, estaba obstruyendo la entrada de un estacionamiento. Caminó hacia la esquina, y solo allí se dio cuenta que no reconocía el lugar. Tomó el teléfono para ubicarse cual punto en un mapa digital, pero solo halló un intrincado manojo de recuadros, con nombres de calles y lugares desconocidos. Manuel estaba perdido, sin siquiera poder recordar una dirección que le fuera propia. Miró esa pantalla insistentemente buscando una respuesta, pero lo único que vio fueron manchas formadas por diminutas luces encendidas, sin estructura, sin forma y sin certezas.

“Mirando el cielo otra vez presiento el encuentro.
Algún lugar, el lugar del final; algún sitio donde estés”

No puedo dejar – Serú Giran (Serú Giran 92, 1992)