Desierto

Creía en el poder de las estrellas. Las formas, los entramados estelares. Estaba seguro de que una fórmula matemática lo mantenía todo unido y aquellas luces en el firmamento guardaban el secreto. Fue al desierto solo para contemplarlas mejor. Y allí donde había ido a buscar el mapa celestial se encontró a sí mismo, casi como una broma despiadada del universo.

Dejó el mundo detrás. Desarmó uno a uno los moldes de su ser. Despojándose de quien fué. Decolorando su identidad hasta reducirla a su mínima expresión. Experimentó con alucinógenos, whisky y verdades en iguales medidas. Deambuló con su alma reclamando que algo o alguien le develaran los misterios que lo mantuvieron inquieto toda su vida.

Un buen día creyó haberse vuelto loco. Había ido tan lejos física y mentalmente que ya nada lo ataba a este mundo. Las horas ya no duraban lo mismo. En su cabeza el tiempo fluctuaba de manera distinta. Podía estar despierto durante días enteros. El cansancio dejaba de sentirse en su cabeza, solo en su cuerpo.

Buscaba incansable el sosiego de sus cavilaciones. Pero reparó en el hecho de que su búsqueda de verdades era la única meta que lo mantenía de pie en este mundo. Parar era morir. Detenerse era cesar de ser. ¿Y quién era él a ésta altura? Un paria, un despojo de la humanidad.

Una noche bajo una luna inmensa que desdibujaba el paisaje y lo incendiaba de luz blanca, se encontró en el medio de ningún lado tan cansado que ya no sentía su cuerpo. Su cuerpo consumido por los días y sus ojos hundidos en lo profundo de su rostro. Se desnudó y se dejó caer, mirando al cielo con las palmas de sus manos bien abiertas.

Iba a morir. Iba a dejar este viaje. Lloró viendo aquellas estrellas.

Y de pronto una epifanía se apoderó de él. Se vio allí, en el medio de la nada, desnudo e insignificante. Tan solo un punto en el desierto, tal como aquellas luces en el firmamento. Y creyó ser él parte de aquel mapa y de aquella formula que lo mantenía todo unido. Su existencia era el nexo entre otros puntos, entre otros caminos. Él era vínculo, eslabón y parte. Y el ardid del universo ya no fue tan despiadado después de todo.

Hay quienes dicen que murió en el yermo. Hay quienes dicen que un hombre volvió del desierto y la locura, con una mirada distinta. Y hay quienes aseguran que por las noches alguien sigue mirando el cielo en busca de respuestas.

“There’s a long straight road, out of the cold,
and we can leave it all behind”

“Hay un camino largo y recto, fuera del frío,
y podemos dejar todo detrás”

Outside – Foo Fighters (Sonic Highways)

“The human bones are but vain lines dawdling,
the whole universe a blank mold of stars.”

“Los huesos humanos no son más que vanas líneas que se desvanecen,
el universo entero un vacío molde de estrellas.”

The Dharma Bums – Jack Kerouac