Nirvana – Nevermind (1991)

Si trato de recordar el primer momento en que la música me reclamó sonar a más volumen del que mi equipo podía ofrecer, queriendo saltar como un demente y tirar todo por el aire, ese momento vino de la mano de Nevermind. Hay que reconocer que la salida del disco estuvo perfectamente sincronizada con mi adolescencia y como quizás les pasó a quienes vivieron los días del punk ingles de la mano de los Sex Pistols, en aquel tiempo Nirvana llegó con renovadas fragancias que olían a espíritu adolescente.

Los noventas desembarcaron con estilos musicales surgidos de la entreverada mezcla de otros ritmos, sumado nuevas vibraciones. A esto la industria mainstream le puso el nombre de «rock alternativo», simplificando un poco la cuestión y agrupando a una suerte de renovadas propuestas.

Al empezar a analizar influencias y precursores nos dimos cuenta que esto no era nada nuevo (Pixies, Mudhoney, etc), pero quienes supimos consumir la señal del viejo MTV lo tomamos como algo nuestro y propio. Entre tanta variedad alguien habló del grunge, el sonido de la desesperación, de los jóvenes que cargaban con los males de este mundo pero no querían cambiarlos, simplemente hacer poesía de ellos. Bandas que comenzaban a ensayar en los garajes de remotas ciudades como ocurrió en Seattle, meca de este movimiento y donde un trío compuesto por Kurt Cobain en voz y guitarra, Krist Novoselic en Bajo y Dave Grohl (Luego de Chad Channing) en batería, le regalarían al mundo melodías como «Smell like teen spirit» (Huele a espíritu adolescente), «In Bloom» (En flor), «Come As You Are» (Ven como eres)… y ya nada sería lo mismo.
Si bien Nirvana había hecho su debut con el disco Bleach, con Nevermind la apuesta fue mucho mayor. El disco fue producido por Butch Vig (posterior baterista de Garbage) luego de que Kurt y Krist quedaran impactados con su trabajo en la banda Killdozer. La compañía discográfica paso a ser Geffen Records y no la mítica Sub Pop que los vio nacer, con lo cual el presupuesto fue otro y también las expectativas puestas en juego. En abril de 1990 el disco comenzó a formarse en los Smart Studios y de ese momento solo quedó «Polly». Las grabaciones se llevaron a cabo en California, en los Sound City Studios en los meses de mayo y junio de 1991. Vig hizo un muy buen trabajo arreglando canciones con recursos como voces dobladas o triplicadas con las que Kurt no simpatizaba. Vig recuerda que logró convencerlo diciéndole: «Mirá que Lennon lo hacía» valiéndose por su gusto en la obra de The Beatles.
Cuando comenzó la mezcla del disco la banda y Vig no se sintieron a gusto y decidieron llamar a alguien más para aportar su experiencia en el proceso. El nombre elegido fue Andy Wallace debido a que admiraban su trabajo en los discos de Slayer. Sin embargo luego de la salida, Nirvana declaró no haber quedado satisfecho con el trabajo debido a que terminó demasiado pulido y perdió la esencia punk que ellos buscaban. Nevermind se masterizo en la tarde del 2 de agosto de la mano de Howie Weinberg; lo curioso de ese proceso es que inicialmente Howie dejo fuera el track oculto del disco que se encuentra luego de «Something in the way» (Algo en el camino). Al reparar en la ausencia Cobain intimo a Howie a que arreglara dicho error de inmediato.
La salida oficial del disco fue el 24 de septiembre de 1991 y logró destronar del primer puesto de Billboard a Michael Jackson el 11 de enero de 1992. De todas las tapas de discos quizás Nevermind quedó como impronta estética de los 90s con ese bebe nadando, tratando de alcanzar un billete usado como anzuelo. El niño en cuestión era Spencer Elden hijo de un amigo fotógrafo. La idea original surgió al ver un documental de nacimientos bajo el agua.

Uno de los recuerdos más vivos que tengo de aquella época es ver la entrega de los MTV Awards de 1992 donde Nirvana no podía tocar «Rape me» (Viólame), tema de su próximo disco «In Utero», debido a su mensaje provocador. En tal forma Cobain tocó «Lithium» (Litio) luego de unos primeros acordes de «Rape me» que hicieron temblar a los productores de MTV. Finalizando el tema y como era costumbre, Nirvana rompió absolutamente todos los instrumentos. Novoselic lanzó el bajo al cielo, pegándoselo en la cabeza al caer. Cobain y Grohl hicieron lo propio y dejaron pedazos por todas partes.

Artististicamente el disco es una propuesta en algún punto desinhibida y libre de dobles intenciones. Contundente desde las letras y los riffs. Cosas como «With the lights out, it’s less dangerous. Here we are now, entertain us» (Sin las luces es menos peligroso, aquí estamos, entreténgannos) nos invitaban a jugar con la música y a disfrutar con una idea distinta, fuera de las recetas del rock como lo conocíamos. En la música de Nirvana siempre se sintió una honestidad con el mensaje y quizás el punto más notorio es en la canción «Come as you are» (Ven como eres): «Come as you are, as you were, as I want you to be» (Ven como eres, como eras, como quiero que seas). No en vano en Aberdeen, pueblo natal de Cobain, agregaron dicho título al cartel de ingreso.

Es innegable el cambio que provocó en el rock esta obra de arte que como todo cambio vino aparejado de amantes y detractores. La figura de Kurt Cobain fue odiada en vida y santificada luego de que sus demonios lo llevaran a volarse la cabeza con una escopeta. Su legado es una suma de energía intensa que no se pierde, queda guardada en todos sus discos y videos; y especialmente para mí en esta docena de canciones que visceralmente hablan, pero no a una generación, Nirvana nunca trato de ser palabra de nadie (un gusto adicional que tengo por estos tres muchachos).

¿Fue el mejor disco alternativo de los 90s? ¿Hubiesen tenido tanta repercusión los otros tres jinetes del grunge (Soundgarden, Pearl Jam y Alice In Chains) sin su aporte?
Quizás la respuesta a éste interrogante está en la misma obra que habla por sí misma y con la voz de Cobain: «Oh well whatever… nevermind» (Oh bien, de todas formas … no te preocupes).


3 comentarios sobre “Nirvana – Nevermind (1991)”

  1. Al fin!!! Pensé que esto lo ibas a poner en el aniversario de la muerto de Kurt….tardaste un poquito más pero valió la pena. Este disco cambio todo, fue un punto de inflexión en mi vida y creo que en la de muchos más. (y aquél que tenga nuestra edad y dice que no, no le creo…o es de otro planeta). Es algo que uno no sabía que lo estaba buscando, pero que cuando lo encontrabas decías «siiii…era esto lo que me faltaba». Yo me saqué, grité y salté con este disco, sacó ese «teen spirit» a flor de piel. Disco sencillamente inigualable, que hoy en día me sigue «sacando» cuando escucho «Smell Like a Teen Spirit». Kurt un fuera de serie, que además tuvo la capacidad de encontrar a alguien como Dave Grohl -creo que el tiempo lo ha demostrado- para hacer ese trío que quedará por siempre en un rinconcito de mi corazón.
    Finalmente…..la info presentada es excelente Seba…. gracias por compartir esto!!!!

  2. Estaba haciendo una visita global por el sitio, pasando por todos los cd´s, cuando leí el comentario de Pablo Martínez y me entró una curiosidad particular (sabrás, soy periodista) de comprobar si realmente estas para la rolling. Y sinceramente, me soprendí. No por la redacción (que además de excelente es fluida, entretenida, un párrafo invita al otro) sino porque descubrí a mi primo adolescente que no conocí (por ser muy chica) con el que siento que tengo muchas cosas en común, aunque yo ya no sea adolescente… pero también agité la cabeza y salté como demente cuando escuché Smells like teen spirit por primera vez en la Fiesta Pop.
    Gracias por la invitación a este sitio, seguiré leyendo

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