Pearl Jam – Ten (1991)

No es frecuente que el primer disco de una banda esté reconocido por la gran mayoría como uno de sus mejores trabajos. Entre esos raros casos se encuentra esta obra que reclamo el sonido de Seattle, lo inmortalizó y definió, llevándolo a dimensiones épicas.

1
Once
3:53
2
Evenflow
4:54
3
Alive
5:44
4
Why Go
3:22
5
Black
5:45
6
Jeremy
5:21
7
Oceans
2:43
8
Porch
3:32
9
Garden
5:01
10
Deep
4:21
11
Release
9:06


Las condiciones se dieron de una forma muy peculiar e interesante para la génesis de Pearl Jam. Quien primero tuvo que ver con su historia es el mítico Andrew Wood, líder de una banda que se despojaba lentamente de los estándares del heavy para ser más oscuros, más crudos, más grunge: “Mother Love Bone”. Wood muere luego de llegar a un estado de coma por su adicción a la heroína. El segundo en esta historia sería su compañero de cuarto, nada más ni nada menos que un tipo al frente de otra gran banda, “Soundgarden”. Es así como Chris Cornell afectado por la muerte de su amigo decide armar un disco homenaje y recluta a los ex Mother Love Bone (Quienes a su vez venían de otro peso pesado: “Green River”). En tal forma el bajista Jeff Ament, y el guitarrista Stone Gossard se suman al proyecto que se completaría con la incorporación de Mike McCready como primer guitarra y Matt Cameron baterista de Soundgarden. La banda comienza a grabar demos y uno de ellos llega por medio de Jack Irons, baterista de Red Hot Chilli Peppers a las manos del ex cantante de Bad Radio. Este californiano llamado Eddie Vedder trabajaba en una estación de servicio y cuenta la leyenda que luego de escuchar el demo escribió las letras inspirándose mientras surfeaba por las olas del Pacífico. En ese demo o mini opera llamada “Mamasan” se incluían las versiones embrionarias de Alive (Vivo) Once (Una vez) y Footsteps (Pisadas).

El grupo tributo a Wood tomó el nombre de “Temple Of The Dog”, extractado de la canción “Man Of Golden Words” (Hombre de palabras doradas). En ese disco Vedder participo en segunda voz con Cornell dejándonos la increíble “Hunger Strike” (Huelga de hambre). Luego del disco Cornell y Cameron siguieron con Soundgarden y el grupo reclutó al baterista Dave Krusen y comenzaron a recorrer el camino bajo el nombre de Mookie Blaylock homenaje al basquetbolista Daron Oshay “Mookie” Blaylock. Mookie jugaba con el número diez, razón por la cual el primer disco de la banda se titula “Ten” (Diez). Tiempo después y debido a que la disquera Epic no quería tener problemas legales por el nombre de Blaylock se los conoció como Pearl Jam. Existen muchas versiones sobre el significado del nombre, quizás la más atractiva es la que Vedder citó en una entrevista para la Spin Magazine. Allí decía que su bisabuela se llamaba Pearl y se había casado con un indio con el que solían armar mezclas alucinógenas donde destacaba una jalea (Jam) a base de peyote.
En Marzo de 1991 la banda se mete en el London Bridge Studios de Seattle con el productor Rick Parashar a quien habían convocado para Temple Of The Dog y luego la historia lo llevaría a producir el disco homónimo de Blind Melon y “SAP” de Alice In Chains entre otros. Las sesiones duraron poco menos de un mes y en Mayo del mismo año Tim Palmer comenzó la mezcla en Inglaterra. Años después la banda confesó su disconformidad con el trabajo de éste. El disco se lanzó oficialmente el 27 de agosto de 1991 y llegó a ocupar el puesto número 2 en Norteamérica debido a que a menos de un mes, el 24 de Septiembre otra banda también de Seattle tomaban al mundo por asalto (y el primer puesto) bajo el nombre de Nirvana lanzando “Nevermind”.
“Ten” se compone de once canciones. Muchas de las composiciones ilustran las desventuras de los integrantes de la banda ante sus demonios. Las sensaciones de odio, desesperación, furia, angustia se suceden a un ritmo vertiginoso. En “Once” Vedder anuncia proféticamente el nacimiento de la banda con las líneas “Got a bomb in my temple that is gonna explode” (Tengo una bomba en mi templo que va a explotar). En la placa se encuentran himnos que son candidatos a acompañar todo recital que den. “Evenflow” (Flujo uniforme), “Alive” (Vivo), Jeremy y Black (Negro). El riff inicial de Evenflow es Pearl Jam en su estado más puro. Es la esencia del rock misma. En Alive Vedder se pregunta si merece estar vivo luego de que su madre le confesara que su verdadero padre había muerto. Jeremy relata la historia verídica de un chico llamado Jeremy Wade Delle que se quitó la vida disparándose en clase, frente a sus compañeros, a los 15 años. El video es quizás uno de los que más quedó grabado en mis recuerdos de la era MTV. Atormentador pero increíblemente poderoso. Quizás así lo quiso el viejo Eddie al finalizar gritando “Try to forget this, try to erase this, from the blackboard” (Intenta olvidar esto, intenta borrarlo del pizarrón).
Black es una de esas canciones que jamás pierden su brillo. Intima, sencilla, hermosa. Tiene el poder de inundar con la desolación del vacío que todo lo tiñe de negro; “Oh the pictures have all been washed in black, tattooed everything” (Oh las fotos han sido desteñidas al negro, tatuandolo todo).
“Oceans” (Oceanos) transita la misma tranquilidad de Black. La canción reverbera en manos de McCready y enmarca el compas con el paso fuerte de Krusen. “Porch” (Porsche) sube la temperatura desde las letras aceleradas de Vedder cayendo en un solo de guitarra ‘Zeppeliana’ contundente. El final del disco comienza con un punteo suave en “Garden” (Jardin) que va calentándose de a poco. Allí se anuncia al generador de ideas y activista que Vedder siempre fue con los pasajes “I don’t question our existence, i just question our needs” (No cuestiono nuestra existencia, solo cuestiono nuestras necesidades). Luego nos internamos en la salvaje “Deep” (Profundo) para que finalmente el hechizo del disco nos liberare con “Release” (Liberación). No falta el muy usado por aquellos días ‘track oculto’. Dicho track conocido como “Slave” (Esclavo) se corresponde sonoramente con los primeros segundos al inicio del disco al que se lo bautizó “Master” (Maestro) y anticipa el comienzo de Once.

Pearl Jam logra comenzar una trayectoria envidiable con discos excelentes. “Ten” los presento al mundo pero no tímidamente, sino con toda la fuerza de lo que la banda fue y es aun hoy. Sobradas muestras dan en sus shows arrasadores. Este disco fue banda de sonido de mi adolescencia y compartimos ese gusto con Alejandro. Acompaño muchas noches en aquel Windy bar donde el anfitrión, nuestra versión de Hunter Thompson conocido como ‘Mecky’ lo ponía a todo volumen mientras las cervezas no tardaban en llegar. Tuvimos la suerte de ir juntos a escucharlos muchos años después en nuestras tierras, en una noche donde la potencia, y la emoción de verlos convivieron en una ceremonia mágica.

Esta obra quedó como uno de los hitos en la aparición del llamado movimiento alternativo. Recuerdo cuando los ví en sus primeras apariciones en MTV, sus videos y aquellas versiones en vivo (incluyendo cuando Vedder se las arregla para lanzarse sobre la gente en el Pinkpop Festival del 92). Allí tuve la certeza de que iba a escucharlos por mucho tiempo y ocuparían el lugar de grandes bandas, de clásicos inoxidables. De aquellos que transmiten una energía distinta. Como solo pocos pueden. Parece que la bomba que tenían en su templo explotó … y por suerte su onda expansiva nos llenó de la mejor música.