Pink Floyd – The Dark Side Of The Moon (1973)

A quienes no estén familiarizados con todo el legado creativo de Pink Floyd y estén dispuestos a desenlazar su obra, los invito a que lo hagan no de inicio a fin sino a la inversa. Escuchar sus discos desde el último al primero permite poder digerirlo, en cierta forma. Y entre la madurez musical de David Gilmour en el genial “The Division Bell” (La campana de la división) y la experimentación espacial de “The Piper At The Gates Of Dawn” (El flautista en las puertas del alba) al frente de Syd Barret, se encuentra como punto de equilibrio absoluto cual baricentro de una excepcional banda, la piedra fundamental de la música rock. “The Dark Side Of The Moon” (El lado oscuro de la luna)

1
Speak to Me/Breathe
3:57
2
On the Run
3:34
3
Time
7:04
4
The Great Gig in the Sky
4:46
5
Money
6:21
6
Us and Them
7:49
7
Any Colour You Like
3:25
8
Brain Damage
3:50
9
Eclipse
2:01


Hablar de “The Dark Side of The Moon”, después de haber pasado por el álbum blanco de The Beatles invita a pensar que este sitio esta lleno de lugares comunes y evidentes. Pero mi encuentro con esta obra, tan inquietante como sensual y misteriosa fue (y sigue siendo) singular y por que no obvia si se quiere, como toda creación perfecta que maravilla desde muchos puntos de vista distintos. Debo confesar que la primera vez que lo escuche, no lo entendí. No puedo decir que no me gusto porque la realidad es que simplemente no lo comprendía. Yo rondaba mis 15 abriles y el sonido rock, punk y alternativo de aquellos días no dejaba mucho lugar a una obra tan distinta. Dos años mas tarde les di una segunda oportunidad. Y allí fue cuando la caja de Pandora se abrió y por suerte nunca más se volvió a cerrar. El lado oscuro de la luna hay que entenderlo desde su mensaje. La idea de un disco conceptual en mi humilde opinión nunca tuvo mejor exponente que esta obra. Y el tema en cuestión es ni más ni menos que la vida misma. Por sus canciones se presentan dudas y certezas del hombre frente a la vida, la muerte, el tiempo, el dinero y la locura.

Este proyecto nació en una sala de ensayo en Bermonsdey que les pertenecía a The Rolling Stones. Fue allí donde luego de largas horas de improvisación comenzaron a ver la luz las composiciones que ilustran el disco. Fue grabado en los míticos estudios de Abbey Road entre mayo de 1972 y enero de 1973. La grabación estuvo a cargo de otro genio llamado Alan Parsons quien ideo y pudo llevar a cabo técnicas de avanzada como el uso del sonido cuadrafonico. Entre los juguetes se utilizo un secuenciador llamado “Synth EA” con un teclado incorporado del que salio como una experimentación entre David Gilmour y Roger Waters el intro desquiciado de “On the run” (En carrera).
Las consolas utilzadas en esa época hacían muy difícil lograr efectos donde se requerían muchas mas pistas de las que se tenían disponibles. Eso significo un trabajo titánico por parte de Parsons que masterizaba pistas y las volvía a grabar como una única entrada sumando canales y alineándolo todo de una manera perfecta y armónica. Tal es así que el inicio de “Time” (Tiempo) se realizó con relojes que se hicieron sonar alineados grabándose una y otra vez hasta lograr el sonido deseado. Algo impensado con las herramientas actuales.
Pink Floyd en ese entonces pudo hacer música utilizando formas de sampleo y sintetizacion de sonidos en un momento en el cual nadie lo había hecho. Vanguardia absoluta.

La creación compositiva abarca los conflictos humanos en todo su abanico. “Speak To Me” (Háblame) y “Breathe” (Respira) evocan funciones básicas del ser humano y la necesidad de vivir una vida propia. “All you touch and all you see is all your life will ever be” (Todo lo que tocas y todo lo que ves es todo lo que tu vida siempre será). El stress provocado por una vida rutinaria donde se es parte de un sistema devorador, se pone de manifiesto en “On The Run” (En carrera). Y corriendo día a día vemos como el tiempo se nos escapa como se muestra en “Time” (Tiempo) “The sun is the same in a relative way but you’re older, shorter of breath and one day closer to death” (El sol es el mismo en un modo relativo pero tu eres mas viejo, con menos aliento y un día mas cerca de la muerte). Finalmente esa muerte llega y así se vé en “The Great Gig In The Sky” (El gran ensayo en el cielo) como una opera póstuma. Alan Parsons sugirió usar la voz de Clare Torry, dueña de ese genial grito prolongado entre sexual, doloroso y grandilocuente, dándole como única recomendación que pensara sobre la muerte y el dolor. Increíblemente la primera improvisación de esta mujer fue justamente lo que todos estaban buscando. La sociedad de consumo es expuesta visceralmente en el corte mas comercial del disco: “Money” (Dinero). El intro esta grabado en nuestros oídos con ese peculiar sonido de monedas que Waters grabó en un tazón de su mujer. “Share it fairly but don’t take a slice of my pie” (Divídela justamente, pero no tomes una tajada de mi parte). En “Us And Them” (Nosotros y ellos), un pasaje exquisito de la mano de Richard Wright, se muestra la relación de los hombres, las similitudes y diferencias que nos juntan y nos separan con nuestros semejantes “And after all we’re only ordinary men” (Y después de todo somos solo hombres ordinarios). El saxofonista Dick Parry fue convocado a tocar en “Us And Them” y “Money”. Dato de color es el hecho de que también Dick fue convocado en la única reunión de la banda para “Live 8” donde nos deleitaron con versiones inigualables de clásicos atemporales.

Cerrando el disco luego del pasaje instrumental de “Any Colour You Like” (Cualquier color que te guste) pensando en nuestra suerte de libre albedrío, se encuentra “Brain Damage” (Daño cerebral) que nos habla de la locura y el escape desde nuestra mente a todo el universo conocido. “There´s someone in my head but it´s not me” (Hay alguien en mi cabeza pero no soy yo) dedicado al compañero de ruta Syd Barret quien se volvió loco por (entre otras cosas) el consumo de drogas como el LSD. El cierre lo da el “Eclipse” acompañado de una ejecución de batería increíble de Nick Mason. El eclipse que permite alinear cuerpos espaciales y generar belleza sobre algo natural que nos trasciende y nos hace ver como lo que realmente somos, solo partículas en el universo. “Everything under the sun is in tune but the sun is eclipsed by the moon” (Todo debajo del sol esta en armonía pero el sol es eclipsado por la luna).

El diseño de tapa es un icono distintivo de la música en cualquier ámbito. Estuvo a cargo como muchos otros diseños de Hipgnosis con Storm Thorgerson a la cabeza. Me gusta pensar dicho arte como todos los aspectos humanos condensados en la esencia misma de nuestro ser o la disgregación de todo lo que nos representa, siempre mediante un prisma que nos permita resolverlo como lo hace a la perfección este disco. El concepto es tan genial que nace desde el nombre mismo. Desde la invitación a pensar en un lado oscuro de la luna oculto ante el sol y ante nuestra propia mirada. Lo desconocido se hace carne y es así que todos los temas son un debate filosófico de la vida misma y su significancia.
El disco permaneció 741 semanas en los charts desde 1973 hasta 1988 más que cualquier otro álbum en la historia. Increíble por donde se lo mire.

Esta obra es para mí un lugar al que recurro también como remedio para el alma. Provoca un efecto que siempre logra alterar el estado inicial y su encanto es parte de su misterio. Gilmour alguna vez reflexionó diciendo que “me gustaría ser el tipo de persona que se sienta, se pone los auriculares y escucha el disco por primera vez, nunca tuve esa experiencia. Debe estar bueno” Y si, como no imaginarse virgen de ideas y sensaciones y emprender el viaje desde cero una y otra vez, tratando de desenmarañar las incógnitas del porque y para que, del como y hacia donde. Los mensajes están presentes en toda la obra, solo hay que prestar mucha atención. Quizás la respuesta este allí desde el primer momento y estas cuatro personas se propusieron un juego donde nosotros debemos encontrar la solución. Justo al final del disco de boca del mismismo portero de Abbey Road, Gerry O’Driscol las palabras fluyen y él nos explica que “there is no dark side in the moon really, as a matter of fact it’s all dark” (En verdad no hay un lado oscuro de la luna, de hecho … es toda oscura).