The Rolling Stones – Let It Bleed (1969)

En 1969 el mundo parecía una bomba a punto de explotar. En Praga el estudiante Jan Palach se prendía fuego en la plaza de Wenceslao como protesta a la invasión soviética de Checoslovaquia. Estados Unidos se encontraba en guerra con Vietnam, con Nixon a la cabeza luego de que un año atrás el entonces presidente John Fitzgerald Kennedy fuese muerto de un balazo a la vista de todos. El 25 de Noviembre John Lennon devolvería su medalla de la orden del imperio británico por apoyar Inglaterra a Estados Unidos y la guerra de Vietnam. En nuestro país la protesta explotó en lo que se conoció como el Rosariazo y el Cordobazo. La carrera espacial entre Rusia y Estados Unidos tendría un punto de quiebre el 20 de Julio cuando el Apollo 11 alunizara y Neil Armstrong fuese reconocido como el primer hombre en pisar el suelo lunar, luego llegarían las sospechas. Del 15 al 18 de agosto tendría lugar el mítico recital de Woodstock, en el nombre de la paz, como un mensaje contra la guerra. Y entre tanta revolución social y política, tanta violencia y desmesura, los Rolling Stones editaban un disco que intentaba reflejar esta realidad, el mensaje era claro, algo estaba pasando, las heridas se abrían a nivel mundial y podían verse a cada lado. El título de la obra no intentaba curar dichas heridas, más bien nos decía que simplemente, las dejáramos sangrar (Let It Bleed).

1
Gimme Shelter
4:35
2
Love In Vain
4:22
3
Country Honk
7:30
4
Live With Me
2:54
5
Let It Bleed
3:35
6
Midnight Rambler
3:10
7
You Got The Silver
5:33
8
Monkey Man
4:15
9
You Can’t Always Get What You Want
6:56


En ese mismo año los Stones habían sufrido la partida, primero de la banda y luego de este mundo de su original guitarrista (y multi-instrumentista) Brian Jones. El 3 de Julio fue hallado muerto en su piscina en Sussex en circunstancias muy dudosas. Sin embargo la capacidad creativa de Mick Jagger y Keith Richards no se vio disminuida, ya que elaboraron excelentes canciones para este disco que sería el sucesor de otro gran éxito, “Beggars Banquet” (El banquete del mendigo). La historia luego sería testigo que otros dos excelentes discos llegarían a posterior y consecutivamente, “Sticky Fingers” (Dedos pegajosos) y Exile On Main St. (Exilio en la calle Principal).

El comienzo del disco con “Gimme Shelter” (Dame refugio) es un grito de auxilio ante la cruda realidad que el mundo vivía por aquellos días. Jagger reconoce en ella que “A storm is threatening my very life today. If I don’t get some shelter I’m gonna fade away” (Una tormenta amenaza mi vida hoy. Si no encuentro algún refugio voy a desaparecer). Las guitarras de Keith Richards van endulzando el ambiente al comenzar el viaje y el disco brilla por sí mismo con una luz propia que ilumina a quien comienza a transitar las nueve canciones de este trabajo. Marry Clayton fue la voz femenina invitada a los coros de la canción. “Rape, murder, It’s just a shot away” (Violación y asesinato, es solo un disparo más). El tiempo lo convertiría en un clásico inoxidable de la banda.
El segundo tema del disco sería un cover del músico que hizo ni más ni menos que un pacto con el demonio, el genial hombre del blues Robert Johnson. “Love In Vain” (Amor en vano). Un clásico blues del delta del Missisipi, una letra sobre la pérdida de un amor. Relata la tristeza de un hombre que espera con un maletín en la estación del ferrocarril. La cadencia en la voz de Jagger atrapa desde el primer instante. El acompañamiento en mandolina en la mano de Ry Cooder suma delicados matices y texturas. Eric Clapton haría otra gran versión años después en su “Me and Mr. Johnson” (Yo y el sr. Johnson).
Para marzo de ese mismo año los Stones grababan el single de “Honky Tonk Women” (Mujeres de Honky Tonk). En las grabaciones del disco encararían una versión country y la llamarían “Country Honk” (Bocina del país). Byron Berline fue el encargado de tocar el violín y la bocina que se escucha al inicio y fin de la canción fueron pergeñadas por Sam Cutler, el tour manager de la banda. Keith diría luego que esta era la concepción original de “Honkey Tonk Women”.
“Live With me” (Vive conmigo) es una de esas canciones divertidas de los Stones. La desfachatez que identifico a la banda en toda su trayectoria toma forma en la frase de inicio “I got nasty habits, I take tea at three” (Tengo hábitos feos, tomo te a las tres) como parodiando la costumbre inglesa de tomar té a las cinco. La canción narra el caos en la vida de alguien que se pregunta “Doncha think there’s a place for you in between the sheets?” (No crees que hay lugar para ti entre las sabanas?). Una foto de lo que era su vida de sexo, drogas y rock & roll. Esta es la primer canción donde tocaría el saxofonista Bobby Keys, quien acompañaría en otras grandes canciones por venir. La más conocida quizás, “Brown Sugar” (Azúcar marrón). El intro con el bajo de Bill Wyman arma el terreno para una canción con mucho cuerpo.

Promediando el disco, encontramos el tema que le da nombre a la placa. Let It Bleed. Aparentemente la historia cuenta que el título surgió como una respuesta irónica al “Let It Be” (Déjalo ser) de The Beatles, que si bien no estaba publicado para aquellos días, ya se encontraba grabado. El juego de seducción de los Stones. La química sexual impresa en muchos trabajos de su obra se encuentra condensada en esta canción. Una suerte de invitación a la desmesura. La dulce melodía del goce hasta lugares insospechados. Un rock & roll con la firma de los Stones, hermoso, inquietante y divino. Placer, tensión y una pizca de picardía en los pasajes que enuncian: “We all need someone we can bleed on. And if you want it baby, well you can bleed on me” (Todos necesitamos alguien donde poder sangrar. Y si tú quieres nena, bueno puedes sangrar sobre mí).
Midnight Rambler (El excursionista de la medianoche) fue compuesta en base a la historia del violador y asesino Albert DeSalvo. Jagger y Richards compusieron toda la canción en unas vacaciones en Italia. Ambos armaron un pasaje en tono de blues que sirvió de marco para geniales interpretaciones en vivo con versiones que extendían notablemente la duración de la misma. “You Got The Silver” (Tú tienes la plata) es la primera canción en la voz de Keith Richards. Inspirada en la entonces novia de Keith, Anita Pallenberg (y ex de Brian Jones … todo queda en familia). Una canción de amor que es blues a la Richards donde el rock no puede permanecer a un costado.
“Monkey Man” (El hombre mono) es la canción más irregular de todo el disco. La critica la identifico como un viaje lisérgico. Dicha idea se ve reforzada al escuchar el vibráfono con el que comienza la canción de la mano de Wyman. Fuera de toda interpretación literal Jagger confiesa que “Well, I hope were not too messianic, or a trifle too satanic. We love to play the blues” (Bueno espero no ser muy mesiánico, o un poco satánico. Amamos tocar el blues). Los gritos finales son marca registrada Jagger. El riff de Richards, es lo suficientemente sucio como para adorarlo de principio a fin. La batería de Charlie Watts mantiene el camino sinuoso, cambiando la velocidad y suministrando el vértigo necesario a lo largo de toda la canción.
El cierre del disco llega con el bello “You Can´t Always Get What You Want” (No siempre puedes tener lo que quieres). Una suerte de reflexión ante los acontecimientos que el mundo vivía por aquellos días. El uso del coro London Bach Choir al inicio y fin de la canción le confiere una profundidad muy particular, tornándola en una suerte de mini ópera rock. Irónico es el hecho de que los integrantes de dicho coro se asombraron cuando encontraron en la música de los Stones alusiones a las drogas y el sexo. ¿Nadie les aviso? ¡Eran los Stones! ¿Qué otra cosa esperaban? La batería no fue ejecutada por Charlie Watts, sino por el productor del disco Jimmy Miller. Entre las varias interpretaciones que se le dan a la canción existe una muy conocida en la que sirve como retrato al fin de una década, los mágicos sesentas. Una reflexión amarga pero con alguna esperanza final en el pasaje “You can’t always get what you want, but if you try sometimes you just might find you get what you need” (No siempre puedes tener lo que quieres, pero si lo intentas a veces puedes encontrar lo que necesitas).

La sustitución de Brian Jones estuvo a cargo de Mick Taylor. Sin embargo dos improntas quedarían de Jones en el disco, la citara en los acordes de “You Got The Silver” y la percusión en “Midnight Rambler”. Por otro lado Taylor participo en otros dos pasajes de la obra, “Country Honk” y “Live With me”. Salvo por “You Can´t Always Get What You Want” registrada un año antes, los demás temas de la obra se grabaron desde febrero a noviembre de 1969; en los Olympic Studios de Londres y en el Sunset Sound y Elektra Studios de Los Angeles. Trabajaron adicionalmente los pianistas Ian Stewart (quien trabajaría años más tarde en la canción Rock And Roll de Led Zeppelin), Nicky Hopkins y Leon Russell.
El arte de tapa estuvo a cargo de Robert Brownjohn. Una surreal pila de cosas emulando discos en un tocadiscos automático. Dicha idea surgió a partir de lo que fue el titulo provisorio del disco “Automatic Changer” (Cambiador automático). Allí una pizza, un neumático, una lata de cinta, un reloj y una torta se apilan sobre el disco que lleva el título de la obra. Brownjohn es también el creador de la secuencia inicial en los títulos de “From Russia With Love” (De Rusia con Amor) y “Goldfinger” (Dedo dorado), películas de la saga de 007.

El 29 de Noviembre era publicada esta obra reconocida como uno de los mejores trabajos de los Stones. En lo personal encuentro en este disco una mezcla por demás interesante de ritmos. Los Stones no eran blues, country o rock and roll, eran todo eso junto. Y hasta se permitían comenzar a explorar nuevas texturas musicales. Un disco que ofrece muchos matices donde cada ingrediente es utilizado a la perfección por estos muchachos ingleses, que declararon tener simpatía por el demonio, y hacer gala de ello con mucha de la mejor música de todos los tiempos. Debo advertirle que el disco tiene contraindicaciones. Quizás al escucharlo sienta un mareo, un sudor en las manos, una extraña sensación. Son las vibraciones del contexto en el que este trabajo fue hecho, un mundo en plena revolución late en esas melodías. Quizás hasta experimente algún sangrado en alguna parte del cuerpo, no se alarme … déjelo sangrar.


Un pensamiento en “The Rolling Stones – Let It Bleed (1969)”

  1. Más allá de tus apreciaciones musicales me impactan esos datos cómo que la bocina la tocó el productor en un camión que era del tio del amigo del primo de la 2da esposa de keith richards, de donde sacarás toda esa info loca .. jajaja

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