U2 – Achtung Baby (1991)

En éstos tiempos donde las ventas de discos han caído notablemente, la respuesta de la industria musical ha sido sacar ediciones especiales llenas de adicionales, objetos de colección y demás rarezas. En este contexto se cumplen veinte años de un disco que significó (y significa) tanto para mí. Abro la Über Deluxe Edition, una caja que jamás imaginé posible donde casi nada quedó excluido. Pero hay algo que va más allá de todo soporte físico. Es la magia de una obra fundamental en la trayectoria de U2. La bisagra necesaria en la que una banda de cuatro irlandeses necesitó desarmarse y reconstruirse nuevamente. Reinventarse y dejar un legado musical brillante. Ciertamente, lo lograron.

1
Zoo Station
4:36
2
Even Better Than The Real Thing
3:41
3
One
4:36
4
Until The End Of The World
4:38
5
Who’s Gonna Ride Your Wild Horses
5:16
6
So Cruel
5:49
7
The Fly
4:29
8
Mysterious Ways
4:03
9
Tryin’ To Throw Your Arms Around The World
3:52
10
Ultra Violet (Light My Way)
5:30
11
Acrobat
4:30
12
Love Is Blindness
4:23


Para finales de los ochentas el disco “The Joshua Tree” (El árbol de Joshua) había terminado de catapultar a U2 como una banda que debía ser escuchada. El éxito logrado los posicionó como un gran número musical, tanto en su plano compositivo como en los grandes conciertos que demostraron brindar. Muestra de ello son el “Live At The Red Rocks”, registrado en la placa “Under A Blood Red Sky” (Bajo un cielo rojo sangre), los conciertos de Amnesty international o la gira en grandes arenas de “The Lovetown Tour”. Sin embargo la salida de Rattle & Hum no fue bien vista y a la crítica simplemente no le agradó. Dicho álbum en formato de road movie intentaba reflejar la realidad de la banda por aquellos días. Y en aquel entonces U2 se encontraba absorbiendo cuanta música y cultura norteamericana podía. Es allí donde vemos a Larry Mullen visitando Graceland, subido a la moto que fuera de Elvis. La increíble interpretación del coro gospel “The New Voices of Freedom” de New York y hasta la aparición del gigante de B.B. King y todo su majestuoso blues. Esta idolatría al mundo norteamericano no fue bien recibida por la crítica. La revista Rolling Stone lo calificó como “El sonido de cuatro hombres que aún no han encontrado lo que están buscando” como claro juego de palabras con el hit de “The Joshua Tree”. Esto tampoco incrementó el gusto de los seguidores en Europa quienes de alguna forma quedaban fuera de ese juego de seducción.

Para finales de la gira (y de la década) en 1989 Bono declara que “éste es solo el final de algo para U2… no es nada importante, es solo que tenemos que irnos… y soñar todo nuevamente”. Era tiempo de barajar y dar de nuevo.
Los noventas comenzaron y los cambios se hicieron sentir desde el primer momento. Cultural y políticamente era un tiempo que invitaba a pensar todo de forma distinta. Por aquel entonces aparecieron innumerables propuestas musicales. El sonido alternativo embanderado en las college radios, el sonido grunge desde Seattle y una propuesta que nucleaba la música dance con el rock. Esta última nacía en Manchester y sus mayores exponentes eran bandas como Stone Roses, Primal Scream o Happy Mondays. La búsqueda de un nuevo polo de atracción y de una nueva propuesta musical para U2 los llevó a prestar atención a estos movimientos, intentaron nutrirse de estas nuevas olas y de alguna manera poder redefinir las formulas en el armado de un nuevo disco.

U2 comenzó a grabar algunos demos en los estudios de STS en Dublin, una sala ubicada sobre una disquería. Allí se gestaron las primeras versiones de “Who’s Gonna Ride You Wild Horses” (Quien cabalgará tus caballos salvajes), “Until The End Of The World” (Hasta el fin del mundo), “Even Better Tan The Real Thing” (Mejor que lo auténtico) y “Mysterious Ways” (Caminos misteriosos). En el marco político y social el hecho más destacado a nivel mundial, fue la caída del muro de Berlín. Una manifestación de la libertad de la raza humana, una fiesta que armaba el escenario perfecto donde ir a buscar las musas necesarias para el nuevo trabajo de la banda. Y allí fueron. El equipo sería el mismo que venía trabajando con ellos en los últimos discos. Daniel Lanoise y Brian Eno. Dos arquitectos en el sonido de la banda. El tercero sería el ingeniero de sonido Flood. Bono y Adam se le aparecieron y le dijeron “Queremos derribar al viejo U2, e ir a Berlín para hacer un nuevo disco. ¿Estas interesado?”.

El 3 de octubre de 1990 el equipo completo llegaba en el último vuelo que salió a Europa del Este. A un Berlín reunificado en el cual Bono alguna vez recordó que “al llegar fuimos a las calles a ser parte de esa fiesta, sin embargo llegamos a una marcha en silencio. Habíamos dado con una protesta comunista que lamentaba la reunificación. ¡Nunca tuvimos buen olfato para saber dónde estaban las fiestas!”.
El lugar elegido fueron los Hansa Studios. Allí Brian Eno había grabado ni más ni menos que “Low” (Bajo) y “Heroes” de David Bowie y éste último a su vez grabó “The Idiot” (El idiota) de Iggy Pop. La banda debía encontrar el tiempo para gestar algo distinto a todo lo conocido. Sin embargo no fue así en un primer momento. La química no estaba presente y no se lograron avances en el corto plazo. Berlín resultó ser helada, estaban lejos de Irlanda. Edge se acababa de separar de su mujer Aislinn. Junto a Bono comenzaron a explorar texturas sonoras sobre las que no coincidían en un principio con Larry o Adam. Las piezas aun no encajaban. Trabajando con los demos de STS una nueva canción tomo forma. “Sick Puppy” (Cachorro enfermo) fue el nombre original que el tiempo logro rebautizar como “Mysterious Ways”. Nació como un intento de captar un costado más sexy en las canciones de U2, más vinculado al sonido de Manchester. Su creación paso por varias etapas y también el título, el cual en algún momento se llamaría “Fear Of Women” (Miedo a las mujeres) por la letra que habla de un hombre con una acotada vida amorosa.

Y para quienes creen en milagros cuenta la historia que de esta canción surgieron dos progresiones rítmicas en la guitarra de Edge que pugnaban por convertirse en otra cosa, en una nueva canción en sí misma. “¿Por qué no intentas esas progresiones una dentro de la otra?” acotó Daniel Lanoise. Bono le puso letra, Larry y Adam hicieron lo propio y el mundo pudo disfrutar de la llegada de un himno indiscutido en la carrera de la banda: “One” (Uno). Una canción que sobrepasaba toda interpretación e iba más allá de todo significado. Era la respuesta que estaban buscando. Era la razón por la que debían seguir haciendo música. “We are one, but we’re not the same” (Somos uno, pero no somos iguales). Una suerte de comunión necesaria. Un punto de inflexión. Un nuevo camino.
A fines de año vuelven a Irlanda y en Febrero de 1991 retoman el armado del disco en una casa en Elsinor, en los suburbios de Dublin conocidos como Dalkey. El apodo a dicha casa seria “Dog Town” (Pueblo de perros). Allí trabajaron mucho con una canción que luego sería lado B de One: “Lady With The Spinning Head” (La dama con la cabeza giratoria). Si bien dicha canción no quedó como tema del disco, sino como lado B de One, de ella surgieron otras tres composiciones: “The Fly” (La mosca), “Ultraviolet (Light My Way)” (Ultravioleta (Ilumina mi camino)) y “Zoo Station” (Estación de zoológico).

“Zoo Station” nació sobre la anécdota del zoológico en el medio de Berlín. Al ser bombardeado liberó a todos sus animales que vagaban por las calles durante la guerra. Eso y el hecho de la estación llamada de la misma forma impulsaron a Bono a componer un pasaje que era testimonio de comenzar a explorar nuevos terrenos “I’m ready. Ready for the laughing gas. I’m ready. Ready for what’s next” (Estoy listo. Listo para el gas hilarante. Estoy listo. Listo para lo que sigue). El aporte posterior de Flood distorsionando la batería le dio el ingrediente final para reforzar el tema que da inicio a la obra.
“Ultraviolet (Light My Way)” nos sumerge en un drama de dimensiones épicas, los matices de la canción la identifican como un tema exquisito de principio al fin. En lo compositivo resaltan pasajes como “When I was all messed up and I heard opera in my head, your love was a light bulb hanging over my bed.” (Cuando estaba hecho un desastre y escuchaba opera en mi cabeza, tu amor era una lámpara de luz colgando sobre mi cama). En lo musical es una canción que no contó con muchas apariciones en vivo dada su complejidad para ser ejecutada. Es interesante la anécdota del encuentro con Bob Dylan quien les dijo que en unos miles de años la gente iba a escuchar también las canciones de U2 como las de él, pero la diferencia es que las de ellos no iban a saber cómo tocarlas. Por suerte la gira del “360 Tour” permitió darle otra oportunidad y ser interpretada maravillosamente. Otra canción que seguiría la misma suerte es “Who’s Gonna Ride Your Wild Horses”. La misma fue trabajada por mucho tiempo pero al no encontrar un sonido especial se volvió a los demos de los studios STS y la versión final está muy emparentada a esa primer concepción.

“The Fly” a su vez sería el primer corte del disco y debe su grandeza quizás a Fintan Fitzgerald, encargado del vestuario de la banda. Él fue quien encontró unas gafas negras que Bono comenzó a utilizar como disfraz necesario para actuar de otra forma y decir otras verdades. Rápidamente se sintió cautivado a utilizar ésta caracterización y explotarla al máximo. ¿Qué mejor transformación que adoptar otro personaje? Bono hizo carne las palabras de Oscar Wilde “la máscara revela al hombre”. Al dejarse llevar por el personaje podía decir sus más profundas verdades sin temor a ser juzgado, o mejor dicho con ansias de así serlo. Las posibilidades eran ilimitadas. Una mosca capaz de zumbar en el oído de todo el mundo sentenciando verdades y vulgaridades, tras sus gafas y su ropa de cuero, enarbolando una risa enigmática, siniestra y juguetona. Luego Bono se permitiría componer otros personajes en las presentaciones de la gira. “The Mirror Ball Man” (El hombre bola de espejos) rearmaba una veneración al capitalismo y la farándula. Por otro lado MacPhisto presentaba un demonio glamoroso al que terminábamos adorando. El que cada noche llamaba a la casa blanca y pedía por el entonces presidente de los Estados Unidos George Bush indicándole que mire más televisión. Televisión que mostraba como un reality la guerra en oriente.

“Even Better Than The Real Thing” intentaba reflejar un presente lleno de superficialidades, donde importaba más la satisfacción a corto plazo que la búsqueda de verdades profundas. Un reclamo ante esa gente desde frases como “sliding down the surface of things” (deslizándose por la superficie de las cosas). U2 seguía formulando críticas pero ahora jugaban a mostrarse como parte de esos espacios.
“Until The End Of The World” fue el resultado de un sueño que tuvo Bono, imaginando una charla entre Judas y Jesús. Tiempo después el director de cine Win Wenders les pediría una canción para su película titulada de la misma forma. Bono alguna vez dijo que de alguna manera una de las frases del escritor irlandés Brendan Kennelly de su libro “Libro de Judas” les sirvió para encontrar un frente de batalla y una suerte de leimotiv para el momento de Achtung Baby y su gira Zoo TV Tour: “La mejor forma de servir a la edad es traicionarla” de alguna manera como banda U2 se planteó derribar preceptos y obrar en forma contraria a todo lo establecido, a lo que venían haciendo.

“Trying To Throw Your Arms Around The World” (Intentando lanzar los brazos alrededor del mundo) fue descripta por Edge como la canción con una luz propia en medio de un trabajo oscuro. Las canciones del disco según él son de resignación y desesperación. Salvo ésta en donde se transitan sentimientos de quedar prendado por la seducción del alcohol. “So Cruel” (Tan cruel) nació en una trasnoche en la que Bono tomó una guitarra eléctrica y la compuso en su totalidad. Flood se encargaría de quitarle el sonido acústico y transformarlo en lo que escuchamos en el disco.
“Acrobat” (Acróbata) reflejaba también la realidad del grupo. Una suerte de disfraz camaleónico pensado para gustar, para lograr el éxito que el mundo esperaba como banda y en particular con esta obra. “And I must be an acrobat to talk like this and act like that” (Y debo ser un acróbata para hablar de ésta forma y actuar de aquella manera).
El disco finaliza con la hermosa “Love Is Blindness” (El amor es ciego) una composición oscura, quizás la más oscura del disco. Se puede encontrar lecturas dispares hacia el terrorismo o el amor no correspondido. La interpretación en vivo siempre permite transformar el momento en algo íntimo y maravilloso.

Luego de las grabaciones en Julio la banda se mueve a los Windmill Lane Studios donde mezclarían las canciones junto al anterior colaborador Steve Lillywhite. El título del disco surgió por la expresión utilizada con frecuencia por el mezclador de sonido del grupo Joe O’Herlihy. La misma la había extractado de su película favorita “The Producers” (Los productores), en ella se sentenciaba “Achtung baby!” y dicho título encerraba el concepto de la realidad transitada: referencias a Berlín, el muro, el cambio, derribar la imagen de la banda. Decirle a todos que presten atención y la referencia a un bebe, a algo que estaba naciendo y que el mundo debería conocer y posteriormente amar. Otros nombres pensados fueron “Man“ (Hombre) como la progresión del disco seminal “Boy” (Niño) o “Adam” con una foto del propio Adam Clayton desnudo para ilustrar la portada. Dicha foto formaría parte del collage utilizado en la parte posterior del booklet.

Luego de una larga noche de festejos, Edge viaja a Los Angeles para la masterización de la obra. El 19 de noviembre de 1991 se edita el disco llevando una grilla de fotos del enigmático Anton Corbijn, amigo de la banda. Una propuesta en colores, que terminaría compuesta de dieciséis fotos en la tapa dado que “todas parecían interesantes y la suma de ellas daba un sentido más fuerte y hermoso”. De allí en más la gira presentación con el demencial Zoo TV Tour, los autos Trabant de la alemania oriental usados como decoración, la concepción de otro disco en el medio de dicha gira, la presentación del Zooropa Tour… pero esas son otras historias.

No soy de los que creen en “el mejor disco” hay obras que logran capturar un momento, un concepto, un sonido y son esenciales. Por suerte hay muchas obras que merecen ser escuchadas. Si pienso en el vínculo con éstas placas, en el momento en el que llegan a nuestras vidas y los espacios en los que empezamos a escucharlas, Achtung Baby es sin duda alguna la obra que musicalizó mi adolescencia (y sigue dándole sonido a mi vida de adulto). Hay muchos sentimientos puestos en juego. Recuerdo largas noches escuchándolo de principio a fin, leyendo sus letras en el booklet de aquel compact disc. Letras que le dieron significado a vivencias propias y a medida que pasa el tiempo, son letras que siguen reflejando e iluminando nuevas realidades. Una obra capaz de permanecer, de mutar y de seguir brillando a través de los años. Hoy recorro está edición mega especial luego de haberse cumplido veinte años de su publicación. Recorro los vinilos, veo todos sus DVDs, el libro, la copia de la revista Propaganda. Escudriño cada foto. Hasta juego con las gafas personificando una versión de The Fly. Pero finalmente vuelvo a escuchar el disco de principio a fin y vuelvo a sonreír porque como toda buena obra de arte encierra un universo en sí mismo.

¿Fue Achtung Baby un éxito? Sin duda alguna. Desde donde se lo mire logró quedar como testimonio de la reinvención de U2 en lo musical y en lo compositivo. Hasta la puesta escénica sobre y debajo del escenario rearmo una propuesta distinta. U2 le mostró al mundo que tenía mucho que dar y que se consagraría como una de las bandas más grandes de la historia. Quedan de aquel entonces miles de entrevistas, miles de declaraciones. Frases dichas por Bono, por The Fly, por The Mirror Ball Man o por MacPhisto. ¿Cuáles de esas frases fueron ciertas? ¿Cuales fueron un juego entre el artista y el público? Quizás nunca lo sepamos y como los monitores colgados del ZooTV Tour sentenciaban: “Everything you know, it’s wrong” (Todo lo que sabes, es incorrecto).