Volver

Ya es tiempo de volver. Ha sido larga mi ausencia.

En todo este tiempo finalmente he cumplido mi sueño de viajar. Siempre, por una cosa u otra, tenía que posponer el plan de armar las valijas e irme. En cada ocasión había algo o alguien que requería de mi y de mi tiempo. Era menester hacer caso a lo urgente y desestimar lo importante. Siempre me decía que habría tiempo, hasta que finalmente dije basta, al diablo con todo. Y salí al mundo.

Así fue que comencé a viajar, surcando mares y cielos. Al principio elegí las grandes ciudades. Aquellas que me habían cautivado desde chico, al verlas en la tele o en los libros. Luego seguí con las mas recónditas y misteriosas, esas a las que se llega solo luego de mucho andar. En cada lugar que visitaba sentía que me inundaba de sus historias y su gente. Cada nuevo destino dejaba en mí una forma distinta de observarlo todo y generaba, como un motor, mas ganas de seguir andando. Éste viaje, claro está, no fue solo geográfico. En la gente descubrí otros universos. Cada persona actuaba como un prisma, condensando pasiones, miserias, miedos, sueños y amores, manifestándolas en mí de una sola forma, única e irrepetible.

Y en consecuencia, nada de esto pasó desapercibido. Esta trashumancia me ha cambiado. Quizás como todo buen viaje que nos transforma. Siempre creí que aquel que se va, no es el mismo que retorna. De alguna manera el camino deja una huella, para bien o para mal. Eso le da un giro a algún engranaje dentro nuestro, que mueve a todos los demás. Y la máquina, ésta que vestimos debajo de la piel y los huesos, se ve igual pero se siente distinta.

Sé que muchos ni se lo esperaban, pero no había otra forma. Tenía que partir y lo hice sin previo aviso. Mentiría si dijera que en éste tiempo, nunca pensé en volver. Imagino como habrán cambiado todos luego de mi ausencia. ¿Que formas habrán encontrado para llenar aquellos espacios que yo ocupaba? Todos con lo que compartí momentos. Los que dicen conocerme y apenas saben de mi nimiedades y aquellos que llegaron a ser confidentes. A todos los recuerdo. Y pocos quizás aún me recuerden a mi, desde que me fui. Igualmente no guardo rencores con nadie. Tengo mucho que contarles ahora que he andado. Ni se imaginan cuanto.

Y si, ahora ya es tiempo de volver.

Mas solo una cosa no he aprendido en ninguna parada de éste largo viaje. Me falta saber como volver a estar vivo. Como despojarme de ésta muerte que me hace eterno y volver al lugar, que mas que lugar es tiempo. De que forma deshacer el salto que aquel día me hizo partir, sin valijas y sin siquiera mi viejo cuerpo. Me pregunto ¿qué motiva este impulso? ¿Qué extraña fuerza me hace ansiar este sinsentido? Tal vez solo sea el volverlos a ver, tocar sus rostros y escuchar sus risas.

Quizás un día después de todo, sean ellos quienes vengan. Espero no les sorprenda entonces si les digo, que no se equivoquen… que soy yo el que vuelvo.

“And where were you when I was hurt and I was helpless.
Because the things you say and the things you do surround me”

Comming Back To Life – Pink Floyd (The Division Bell, 1994)


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